miércoles, 16 de abril de 2008

Aceptando a Cristo

En un esfuerzo sacar los pecadores a menudo les oímos exhortados a «Aceptar a Cristo como tu Salvador personal» como por los que son los esclavos de Satanás y cautivos del diablo podía hacer así y ser salvos si hicieron así. Pero este es totalmente extranjero a las Sagradas Escrituras; no hay fundamentos en el Santo Mandato. Presenta un camino falso de la salvación y por lo tanto sea descartado junto con otras expresiones similares como «Da tu corazón a Jesús» «Toma Jesús como tu Salvador», etc. Tal expresiones falta tomar entre la consideración el hecho plano y triste que el hombre es una criatura caída (Romanos 3:23), «Teniéndose el entendimiento oscurecido, siendo enajenado de la vida de Dios» (Efesios 4:18) con un corazón mentiroso sin voluntad duro contra Él así que no vendrá a Cristo (Juan 5:40) a menos que e hasta supera el poder Divino su enemistad innata y le hace dispuesto a venir que «tuviera vida» (Juan 10:10). Por la naturaleza de la mente carnal del pecador es «enemistad contra Dios» (Romanos 8:9) así que nada pero el poder Divino operando entre él puede superar esta enemistad. La salvación de algún pecador es una materia de «la operación de Dios» (Colosenses 2:12).
Un reino espiritual requiere una naturaleza espiritual, y por la adquisición de lo que el hombre natural debe ser regenerado, regenerado Divinamente porque una criatura no más puede vivificarse que puede darse un ser natural. ¿Por qué? Porque la regeneración no es una reformación mera exterior, ni un proceso de la educación, ni siquiera una cultivación religiosa. No, consiste de un cambio radical, es una transformación del carácter, la comunicación de un principal gracioso y santo, produciendo nuevos deseos, nuevas capacidades, una nueva vida. El nacimiento nuevo es un imperativo absolutamente, pero este es el trabajo del Espíritu de Dios desde la misma naturaleza de la causa. El nacimiento totalmente excluye la idea de algún esfuerzo o trabajo del parte del nacido, he aquí está escrito, «Es el Espíritu que vivifica, la carne para nada se beneficia» (Juan 6:63).
El nuevo nacimiento es mucho, muy mucho más, que el remordimiento temporal por pecado, dando el consentimiento mental a la aceptación de Cristo como el Salvador personal, cambiando el curso de la vida, o dejando las costumbres malas y sustituyendo las buenas. «Va más profundo infinitamente que eso…es un comienzo y recepción de una vida nueva. Es radical, revolucionario, duradero, un milagro, el resultado de la operación supernatural de Dios.» «La salvación es del Señor» (Jonás 2:9), del Señor desde el principio hasta el fin.
«No es una maravilla que el hombre natural necesita ser renacido, por él es depravado totalmente, un esclavo de pecado y Satanás, está desprovisto de algún amor a Dios, de algún habilidad desempeñar los hechos espirituales.» El pecador ha sido «arruinado» totalmente «por el caído,» es «sin fuerza» (Romanos 5:6), he aquí está escrito en Juan 6:44 «nadie puede venir a mí excepto el Padre que me ha envido atraerle.» Solo los
que han sido «hechos aptos para participar de la herencia de los santos en luz;» (Colosenses 1:12) y hechos santos entrarán Cielo que es un «lugar preparado» por una gente preparada (Juan 14:2). «Sin la santidad nadie verá al Señor» (Hebreos 12:14; Mateo 5:8). Por su apostasía el hombre perdió su santidad, es totalmente corrompido y debajo del dominio de las disposiciones y lujurias que son directamente contra Dios. La corrupción del ser del hombre es tan grande y total que nunca de verdad se arrepentirá a menos que y hasta él está renovado sobrenaturalmente por el Espíritu Santo. Para tener alguien a Cristo como su Salvador primero Le debe haber recibido como su «Señor» (Colosenses 2:6; Hechos 2:36), como su Rey para reinar sobre ellos, porque Dios salva nadie en rebelión contra Él. Debemos cesar nuestro rebelión contra Él y Su autoridad y darle el trono de nuestros corazones como nuestro Soberano o Él no es nuestro Salvador no importo que es nuestras profesiones.
Parece a ser el entendimiento de muchos que si y cuando Cristo está «ofrecido» al hombre por acepción y «se rinde» y da su corazón a Jesús» que la sangre de Cristo entonces aprovechará lavar sus pechados. Pero no es así. También ofreciera la comida a un cadáver, porque Efesios 2:1 nos dice que los pecadores están «muertos en los ofensas y pecados,» y de cierto un hombre muerto no puede «aceptar a Cristo» o cooperar con el
Espíritu de Dios. Por Cierto, es una desilusión triste que algún piense que está en el poder del hombre natural para hacer algún acto de que
está llamado ingenuamente «Fe Simple» y así sea salvo. La Verdad de la Palabra de Dios es que antes algún hombre puede ser salvo debe ser «nacido del Espíritu» de Dios (Juan 3:8) y se rinda a la autoridad de Dios si no su profesión no vale nada y su religión es vana.
Para exhortar los pecadores a hacer salvos por «aceptar a Cristo como su Salvador» sin la profesión sobre ellos la necesidad imperativa del arrepentimiento es deshonesta y está falsificando las condiciones de Dios de la salvación, porque «antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13:3) es el mandamiento Divino. El pecador o debe arrepentirse o perecer, no hay otra alternativa. Y desde que «todo han pecados» (Romanos 3:23) por esta razón todo necesitan «arrepentirse y creer el Evangelio» (Marcos 1:15) si no serán «castigados con la destrucción eterna» (II Tesalonicenses 1:9). Entonces, para retrasar el arrepentimiento es el más peligroso.
El «arrepentimiento para vida» (Hechos 11:18) no es «un trabajo de la naturaleza pero una obra graciosa del Espíritu de Dios que comenzó en el corazón y esté manifestada en el nuevo nacimiento, continuada por toda la vida del cristiano, y consumada en el Cielo.» «Aceptando a Cristo como el Salvador personal es un grito muy, muy lejos del arrepentimiento que exige Dios del pecador antes de puede ser salvo (ve Hechos 17:30). Para la salvación el «arrepentimiento para vida» tan solo es necesario como es la fe en nuestro Señor Jesucristo. Un pecador nunca era perdonado mientras impenitente permaneció, mientras permaneció en rebelión contra Dios y Su autoridad y sin sometiéndose a Su autoridad con todo el corazón. Este supone la realización en su corazón, hecho en eso por el Espíritu, de «la pecaminosidad del pecado» (Romanos 7:13, de lo terrible de ignorar los derechos de Dios y de desafiar Su autoridad. El arrepentimiento es un «horror santo y odio del pecado, una pena profunda por él, un reconocimiento contrito de él y un corazón completo dejándolo.» Pedro en Hechos 3:19 no dijo todo lo que necesita hacer es para «aceptar a Cristo» como vuestro Salvador personal, sino dijo, «arrepentíos y sed convertidos, para que sean borrados vuestros pecados.»
De la arriba es claro cristal que un asentimiento mental al evangelio nadie salvará, ni una profesión mera y vacía de fe en Cristo. Muchos se adulan que están renacidos porque han sidos bautizados, se juntan a alguna «iglesia de su selección» recibieron la Cena del Señor, que no tienen un sentido agudo y humillando de pecado. Profesándose ser cristianos, están llenados con una confianza vana y presumido que todo es bueno con sus almas, engañándose con las esperanzas de misericordia mientras continuándose vivir en el curso que se placen y conforme su propia voluntad. Pero « la impotencia espiritual del hombre natural es irreparable y irremediable totalmente así como todos los esfuerzos humanos están concernidos. El hombre caído es indispuesto i incapacitado enteramente, totalmente apuesto a Dios y Su ley, completamente inclinado a la maldad.
El pecador en su estado natural no tiene el poder entre sí mismo para aceptar a Cristo como su Salvador personal, ni para «creer a la salvación de
su alma» ni tiene él algún deseo real o alguna intención de hacer así por la razón que, como está escrito arriba, su «mente carnal» es «enemistad contra Dios» (Romanos 8:7). El es «el siervo {o esclavo} de pecado» (Romanos 6:20) y debe ser hecho libre del pecado (Romanos 6:22) por el «poder de Dios» Omnipotente (Lucas 9:43). Que él es desamparado, enteramente para salvarse está visto claramente en Jeremías 13:23 adonde leemos « ¿Puede cambiar el etíope su piel, o el leopardo sus manchas?» Cuando pueden hacerlo, después «haga también lo bueno, lo que está acostumbrado a hacer lo malo.» «La impotencia espiritual» del pecador «consiste en nada sino la depravación de su propio corazón, y su odio inveterado de Dios. El es tan desamparado y desesperado en sí mismo que no puede tomar un paso hacia Cristo por la salvación.» De ahora está arrojado sobre Dios «desde el útero» (Salmos 22:10) si jamás será salvos, así intimar a los pecadores que pueden venir a Cristo cuando quiera que estar de acuerda a aceptar a Cristo como su Salvador personal es para engañarlos y reforzarlos en un «camino» falso «de la salvación.» Este es una materia sincera sumamente. Necesitan «buscar al Señor mientras sea hallado, llamadle en tanto que está cercano» (Isaías 55:6)
Como necesitamos ser recordados de los preceptos de las Escrituras a «retén a la forma de las sanas palabras» (II Timoteo 1:13), y presentar el Evangelio tan lejos como posible en las «palabras que enseña el Espíritu Santo» y no en las «palabras que enseña la sabiduría del hombre» (I Corintios 2:13). Selah.
Como otro así bien ha dicho, «la obra salva de Cristo, que es, la salvación de una alma del infierno, es sola una de su muchas oficinas y obras que el Salvador hace por los hombres. Si escuchó el predicador dice a la boda, «Jorge, tomas Margarita que sostienes por la mano como tu cocinera legítima casada» te sentarías asombrado y te maravilla a que tipo de boda está pasando. No hay predicador llama a la atención al trabajo, ni a la habilidad, ni al servicio que la novia en boda traerá a su esposa. En efecto, el esposo toma la esposa por todo lo que puede hacer, y todo que ella es.»
Pero en la predicación del Evangelio llamamos a la atención a una obra del Salvador en cambio de a la persona sí misma que hace la obra maravillosa. Veamos como lean las Escrituras. ¿Hallamos en Juan 1:12, «Más a todos los que le recibieron, como su Salvado, a les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios»? No, las palabras «como su Salvador» no están hallados en el versículo. ¿Leemos en Juan 3:16, «que todo en él cree como propio su Salvador personal»? No, no lo leemos. Estas palabras no están hallados en el versículo. Ni están hallados en I Juan 5:12, Mateo 11:28, etc. En efecto, la expresión nunca ocurre, porque el Espíritu Santo no atrae la atención del pecador a un trabajo particular, pero siempre a la persona maravilla y preciosa que hizo y hace el trabajo.
«Es como a la boda, la novia en boda que se casó el hombre rico…confiesa que ella es su novia en boda, la esposa de él. No dice ella que le tomé como mi banquero, ni como mi compañero, ni como otra cosa. Mi experiencia ha sido entre los años que los que profesa ser salvos entre esto tipo de fraseología que no está hallado en el Biblia a menuda no puede ser hallado después algunas semanas o algunos meces.» (Dr. W. L. Wilson en el Defender).
Pink dice que, «El hombre, con su perversidad invariable, ha invertido el orden de Dios. Evangelismo moderno pide con urgencia los niñitos vertiginosos del mundo, con no sentido de su condición perdida, para «aceptar a Cristo como su Salvador personal» ¡y cuando tal conversos prueba poco satisfactorio a las iglesias, están arregladas las reuniones especiales adonde están presionados a «consagrarse» a Cristo como el Señor!
Como necesitamos «examinadlo todo, y retened lo bueno» (I Tesalonicenses 5:21).











Las traducciones de la Biblia son de la Biblia inglés,
The Authorized Version 1611
Llamado comúnmente Authorized King James